Nada.

Seas quien seas, si lees esto, me conocerás más a fondo que muchas de las personas que han pasado por mi vida, este mensaje es para ti, visita este sitio a menudo, y nunca desfallezcas en lo que te propongas, que nada te pare, buena suerte.

lunes, 15 de octubre de 2012

Ella.

Hacía tiempo que quería escribir esto, y ahora que empiezo no sé por donde empezar, hay tantas cosas que querría decir sobre ella que me pierdo entre tantas posibilidades. Cuando estoy con ella soy yo de verdad, no tengo miedo de nada y de todo al mismo tiempo, difícil de describir, sí, pero es así, cuando me abraza con sus manos de piel suave y blanca, me deja una neblina con la sensación cálida de estar abrazándome aún largo tiempo después, cómo me susurra al oído, como sonríe, como apoya si frente en la mía. Es la única persona con la que de verdad quiero estar siempre, no desprenderme de ella nunca, del calor que me transmite, del olor de esa piel blanca, tan peculiar y auténtico. Cuesta imaginar lo que sería de mi sin ella ahora que ha entrado en una capa tan profunda de mi corazón, cegado por la soledad, insignificante para mi hasta ahora, tan importante cuando me doy cuenta de que existió, no la siento, sé que la tengo a ella, y eso me reconforta, incluso en sueños, es envidiable, créedme, me siento tan desprotegido a su lado como ganas de protegerla tengo, y con una simple palabra es capaz de hacerme sonreír, enrojecer o enmudecer como nunca antes. Ella despierta en mi sentimientos de grandeza inimaginable, complicados, simples, da igual, son hermosos, es lo que importa, aunque, a veces, junto a ella, no importa nada, solo nosotros, juntos en un baile lento y delicado, la vida se tinta del color de la belleza, aunque no hay nada tan bello como ella, porque ¿sabéis? es preciosa, y no lo digo por ser otro chico enamorado hasta las entrañas echas ceniza, quemadas por amor ciego, no, lo digo porque es verdad, lineas tersas delinean su rostro, curvas delinean su cintura esbelta, ojos interesados, curiosos y a la vez despistados observan y un pelo negro termina de enmarcar su rostro de difícil descripción. Y así, a ritmo de latidos de un corazón desembocado, consigo por fin escribir estas pocas letras tan merecidas por ella, porque con tan solo una mirada en mi mente y un pequeño recordatorio de un beso suyo consigo un mar de sentimientos, palabras y expresiones, rellenando rincones, de otro corazón enamorado, joven, pero a su manera sabio. Te amo, cielo.